Marbalandia es un blog con contenido mixto, en donde trato de publicar diariamente artículos relacionados con el mundo de GNU/Linux, Software Libre, Juegos, Windows, Humor, Series, Anime, Guías y mi diario vivir.
La causa, el motivo, la razón o circunstancia por la que empecé este blog, se debe a la manía de navegar y leer blogs en la red, pero sobretodo, Marbalandia debe su existencia a Entre Tuxes y Pepinos y a ¡Un mexicano en Japón!.
Agrego que esto no es un Foro, es un Blog. No tengo la obligación de responder a preguntas hechas en la entrada equivocada, así que, por favor, hagan preguntas que estén relacionadas con el tema de la entrada correspondiente, y muy importante, no vengan con sus problemas y los pongan en cualquier parte. Realmente me da mucha pena tener que ignorar ese tipo de comentarios, ya que, no quiero ser antipático, pero es algo que tengo que tomar en cuenta para que las cosas no se salgan de control y esto se convierta en algo que no es.
Otra cosa, este blog no es para desahogarse con alguna persona que ya haya comentado lanzándole comentarios denigrantes, obsceno o insultando su persona. Todo este tipo de comentarios
xxx: sos un puto lamer
xxx: sos una puta mierda de lamer
serán borrados, y si se reincide, me veré en la necesidad de poner al autor en la lista negra y bloquear sus futuros comentarios, como por ejemplo: 207.248.40.201. ¿Libertad de expresión?, sí, pero con respeto y responsabilidad.
Algo no menos importante, es el de evitar publicar algún enlace en sus comentarios, ya que se toman automáticamente como spam. Si alguien simplemente quiere promover su/alguna página, puede incluir la URL en el campo “Sitio (opcional)”, así, cualquiera que esté interesado en visitarla, hará click en el nick y entrará a dicha página.
Todo lo anteriormente dicho es para mejorar la dinámica del blog y evitar situaciones penosas para mi, no me gusta ser estricto (ni lo soy) pero por causa de algunos motivos, me he visto obligado a escribir estas pequeñas condiciones.
Sin más que agregar, ¡Bienvenidos a Marbalandia!
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